El gigante asiático definió que el control de las 511.000 toneladas asignadas a la Argentina
se realizará en su propia aduana. El objetivo del Gobierno Nacional era que administración
quede en la autoridad competente de Argentina. Hasta llegar a ese volumen se mantendrá
el arancel vigente, del 12,5%, pero al superarlo se aplicará una sobretasa del 55%.