En 2025, se ordeñaron más de 11.600 millones de litros de leche en Argentina, la mayor
cifra desde 2015. Para este año, la primera proyección de la industria muestra un
crecimiento del 3%, hasta bordear los 12.000 millones.
Pese a la pérdida en la cantidad de tambos, la estabilidad del rodeo lechero, la mayor
productividad por vaca gracias a la incorporación de tecnología y la colaboración que viene
prestando el clima para contar con amplias reservas forrajeras, son los factores que están
explicando el impresionante repunte que vive la lechería en términos productivos.
Las cifras al respecto son elocuentes: 2025 cerró con la mayor cantidad de litros ordeñados
desde 2015 y, para 2026, las primeras proyecciones de la industria láctea indican un nuevo
incremento en el volumen.
Sobre la base de las estadísticas que mensualmente publica la Dirección Nacional de
Lechería, el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) resumió los números que
dejó la producción 2025 de los tambos.
En concreto, el año pasado cerró con un ordeño de 11.617,5 millones de litros, un 9,7% por
encima de 2024, lo que significa unos mil millones de litros más.
“La producción de 2025 recupera las bajas de 2023 (-2,0%) y de 2024 (-6,5%), e incluso
supera la producción de 2022 en un 0,52%. Salvo la de 2015, sería la más alta producción
de leche de la serie histórica”, enfatizó el OCLA.
Y también hizo foco en que el principal aspecto que explica estos números es el crecimiento
de la producción unitaria de cada vaca, de la mano de la incorporación de tecnología -hay
cada vez más tambos robotizados, por ejemplo- y de las excelentes reservas forrajeras.
“Evidentemente el crecimiento de la producción en 2025 respecto a 2024 responde al
crecimiento de la producción individual, ya que en promedio en 2025 hubo menos unidades
productivas y menos vacas en producción”, repasaron desde el Observatorio.
En tanto, un aspecto muy relevante del análisis es la evolución de los denominados “sólidos
útiles” (grasa butirosa y proteína), que constituyen un indicador de calidad.
En ese aspecto, la producción se incrementó 11,4% respecto a 2024; es decir, por encima
del alza que hubo en litros, lo cual indica una mejora de los sólidos, que pasaron del 7,17%
en 2024 a 7,28% en 2025.
“Como dato sumamente relevante cabe mencionar que la producción total de sólidos de
2025 es la más alta de la serie histórica y sería 2,2% superior a 2015, año récord en litros
de leche producidos”, completó el OCLA.