Costos al alza, caída en la oferta de hacienda, un mercado interno “planchado” y la
competencia desleal, los principales problemas.
La cadena de la carne vacuna cuenta con realidades diferentes según el eslabón: por una
lado, el negocio ganadero goza actualmente de buenos precios de la hacienda y un clima
benévolo para la actividad, como hace años no se veía. Pero para la industria frigorífica, hoy
los márgenes están ajustados, con costos al alza, caída en la oferta de animales, un
mercado interno “planchado” y la competencia desleal que plantea la informalidad en el
sector.
Para Urcía hay una serie de componentes que están marcando la actualidad del sector.
“Hay que partir de la base que, tanto el precio de la hacienda para lo que puede ser
mercado de exportación como el doméstico, hoy tiene el valor más alto de la serie histórica.
Entonces, eso te condiciona al valor de venta. Si vas al mercado doméstico, el poder
adquisitivo actual, por un lado, y el diferencial (en precio) que existe con el cerdo y con el
pollo, plantean una competencia muy fuerte”.
Pero hay otro factor que condiciona al sector y que no tiene que ver con las variables del
negocio puro sino con la informalidad en la industria, con la consecuente evasión de
impuestos y de controles sanitarios.
En este sentido, marcó que en diferentes puntos de venta se puede observar una gran
disparidad de precios: “Una costilla la podés conseguir a $25.000 el kilo o a $11.000. Pero a
ese precio se llega porque no tiene el mejor control sanitario, porque no tuvo el frío
suficiente, porque tal vez el personal está precarizado y en negro, porque tal vez no se
pagan las cargas patronales o no se pagan impuestos”.
Por el lado de la exportación, el dirigente empresario también sostuvo que el negocio cuenta
“con los números ajustadísimos, y van a seguir así, porque hay un stock que es insuficiente
para la demanda que hay, y hay una capacidad de procesamiento que supera a esa oferta.
El año pasado hicimos menos volumen de exportación comparado con el 2024, pero mayor
valor. La tendencia debiera ser que este año hagamos el mismo volumen que en el 2025, o
menos, pero con la misma capacidad instalada. Si no nos cuidamos, el mercado va a
ajustar y lo va a hacer por capacidad. O sea, lo que sobre se va a cerrar”.