El Consejo Agroindustrial y otras 17 entidades firmaron un comunicado en que le solicitan a
los senadores que debatan lo más rápido posible el proyecto de ley de biocombustibles que
tuvo dictamen la semana pasada y es “superador” del régimen actual.
Un grupo de 18 instituciones y cámaras relacionadas con el agro, lideradas por el Consejo
Agroindustrial Argentino (CAA), elevaron una carta a los senadores para pedirles el “urgente
tratamiento y la aprobación parlamentaria” del proyecto de ley para crear un nuevo marco
normativo para la producción y comercio de biocombustibles en el país.
Puntualmente, las entidades solicitaron que se avance con el dictamen favorable, emitido la
semana pasada por las Comisiones de Minería, Energía y Combustibles, y de Presupuesto
y Hacienda.
“Consideramos que este texto constituye un proyecto legislativo superador, clave para el
desarrollo socioeconómico, energético, industrial y ambiental de la Argentina”, manifestaron.
Estas asociaciones consideraron que el dictamen “representa un avance significativo que
moderniza la normativa actual e introduce mejoras sustanciales”.
Y dieron cinco razones para fundamentarlo:
- Incremento en los cortes obligatorios: establece metas más altas y progresivas de
mezcla obligatoria tanto para el biodiesel como para el bioetanol en las naftas y el
gasoil, maximizando el uso de insumos de origen agroindustrial sustentables. - Reducción de emisiones y compromiso ambiental: consolida el rol de los
biocombustibles como una herramienta efectiva para la descarbonización del
transporte, alineando al país con los estándares internacionales de mitigación del
cambio climático y transición energética. - Mejor calidad en los combustibles: la integración de un mayor porcentaje de
biocombustibles optimiza el octanaje y las propiedades técnicas de las mezclas en el
mercado local. - Innovación y tecnología: el proyecto ofrece asimismo perspectivas de crecimiento
con un mercado libre (autos flex, kits, estaciones de servicio de etanol), mayores
cortes provinciales en bioetanol y biodiesel, 15 años de previsibilidad de inversiones,
nuevos productos en el mercado como el SAF o el biocombustible marítimo entre
otras innovaciones. La industria se abre a un mercado competitivo, que es el
requisito fundamental y obligado para crecer. - Impacto favorable en precios y economía regional: promueve un esquema
competitivo en la oferta de combustibles que cuida el bolsillo del consumidor final, al
mismo tiempo que fomenta la inversión, el empleo federal y la agregación de valor
en origen.