Si bien los precios de la hacienda han caído desde marzo último un 15 por ciento en
términos reales, siguen siendo de los más altos de la serie histórica.
El precio actual del novillito en Cañuelas, unos $ 4900 por kilo vivo, resulta un 30 por ciento
más alto que el promedio de las cotizaciones -a moneda constante- del período 2005-2025,
ubicándose en un nivel cercano al de los máximos históricos obtenidos en noviembre del
2010 ($ 5080 de hoy por kilo) o en enero-marzo del 2022 ($ 5100 – $ 5400) o en marzo del
2026 ($ 5450 de hoy por kilo).
El precio del ternero de invernada, por su parte, con los $ 6500 por kilo actuales, se ubica
un 45 por ciento por encima del precio promedio de los años 2005-2025, siempre a plata de
hoy.
El valor actual del ternero sólo es superado en los últimos 20 años por las cotizaciones
obtenidas entre octubre del 2010 y marzo del 2011 ($ 6800 – $ 6900) y por los precios
alcanzados recientemente, entre diciembre del 2025 y marzo del 2026 ($ 6900 – $ 7300).
Baja en la mortandad: los factores
Es difícil de precisar a cuánto alcanza la mortandad de ganado adulto (vacas, vaquillonas,
novillos, novillitos, toros) en la Argentina, pero en la mayoría de los modelos que
conocemos la misma está estimada entre el 2 y el 2,5 por ciento anual. Cualquiera sea su
nivel actual, la mortandad ha bajado considerablemente en los últimos años.
Por de pronto está el “efecto China”, que hace que con los buenos precios de las vacas
éstas sean vendidas antes que se caigan y mueran en el campo, especialmente al final del
invierno, lo que ha permitido la limpieza en los establecimientos de animales viejos o
enfermos y de vacas vacías o improductivas.
Por otra parte, la generalización de la inseminación artificial y el uso de toros probados por
bajo peso al nacer, ha permitido disminuir notablemente las distocias (partos difíciles o
lentos), que antes -especialmente cuando estaban muy difundidos los cruzamientos-
provocaban importantes pérdidas de vacas, vaquillonas y terneros en el parto.
Por otro lado, al haber una elevada proporción de novillos y vaquillonas en los feedlots,
también disminuye -como promedio nacional- la mortandad, porque en general el porcentaje
de mortandad en los corrales es inferior al de los rodeos que están en los campos.
Otro factor que contribuye a una menor mortandad de ganado adulto es el número creciente
de animales que se vacunan preventivamente contra diversas enfermedades; en general se
cuida más el ganado que tiempo atrás, es mayor la conciencia sobre bienestar animal y es
mayor la injerencia de los veterinarios en el plan sanitario de los establecimientos.