La Cordillera de los Andes es uno de los símbolos del oeste argentino, provincias como
Mendoza y San Juan han logrado construir a sus pies una marca de identidad global
relacionada con grandes vinos. Pero el macizo y todas sus riquezas interiores, ahora
presentan un gran desafío para los productores cuyanos. Los oasis productivos que durante
mucho tiempo fueron el gran motor económico de estas zonas, deberán convivir con el
boom minero que atraviesa el país, donde Cuyo es el gran protagonista.