El Gobierno argentino logró cerrar con su par de Indonesia el acuerdo sanitario para abrir el
mercado de carne bovina y reabrir el de lácteos. En 2025, ese país asiático importó cortes
por casi U$S 900 millones.
Las exportaciones de carne bovina viven un presente soñado, que se cristaliza en
numerosos datos relevantes.
El primero es un empuje exportador que no se detiene y lleva a que el flujo de dólares
generado por los embarques de cortes refrigerados y congelados sea récord.
El segundo es que tampoco se detiene la apertura de nuevos mercados, y es lo que sucedió
ahora con la posibilidad de que la carne argentina llegue a uno de los países más poblados
del mundo: Indonesia (es el cuarto en la lista, solo por detrás de India, China y Estados
Unidos).
Según el último informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, en junio
se enviaron al exterior 63.900 toneladas peso producto de carne bovina refrigerada y
congelada, por U$S 444,7 millones, un valor récord.
“Con relación a junio de 2025, los volúmenes exportados resultan 1,6% superiores, mientras
que el valor obtenido ha sido 35,3%) superior”, destacó el titular del Consorcio ABC, Mario
Ravettino.
De esta manera, el primer semestre cerró con 336.200 toneladas vendidas al exterior, por
U$S 2.288,1 millones, lo que implica sendos crecimientos del 7,1% y 43,3% con respecto al
mismo lapso de 2025.
La clave es que la demanda global de carne bovina se mantiene alta y eso lleva a que los
precios internacionales también permanezcan cerca de su máximo histórico: en junio
promediaron U$S 6.963 la tonelada, por debajo del pico de U$S 7.300 de mayo, pero 33,1%
por encima de los U$S 5.230 de un año atrás.
En este contexto, China se mantiene como el principal destino, con 16.100 toneladas y U$S
48,3 millones en junio, lo que representa alrededor del 60% del total exportado por
Argentina.
Por detrás se consolida Estados Unidos, con números realmente sorprendentes, ya que
casi triplican a los de la primera mitad del año pasado.