Tras una campaña con resultados destacados en distintas regiones productivas, Zeta Semillas fortalece su posicionamiento con híbridos que demostraron alto rendimiento y sanidad, mientras avanza con una estrategia para ganar protagonismo también en el mercado de maíz.

El crecimiento de la superficie de girasol y el buen desempeño de los híbridos en las principales regiones productivas del país marcaron un punto de inflexión para Zeta Semillas. Luego de una campaña con resultados alentadores, la empresa consolida su presencia en el mercado argentino , apoyada en materiales que respondieron con muy buenos rindes y un sólido comportamiento sanitario.

Con una estrategia comercial basada en la cercanía con el productor y el fortalecimiento de su red de representantes técnicos, la compañía ya comenzó a transitar la nueva campaña con expectativas positivas, impulsadas por un mercado que continúa mostrando interés por el cultivo.

Al mismo tiempo, Zeta Semillas avanza en la expansión de su portfolio de maíz, un cultivo en el que busca replicar el reconocimiento alcanzado en girasol a partir de materiales competitivos y adaptados a diferentes ambientes productivos.

Girasol: resultados que consolidan el posicionamiento

En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, la campaña dejó una validación clave para los híbridos de Zeta Semillas. Por eso, Marina Berisso, Representante Técnica Comercial de la compañía para esa región, destacó el desempeño del híbrido ZT 74L74CL en una amplia red de ensayos realizados junto a instituciones de referencia.

«Los resultados nos demostraron que este material de Zeta está posicionado entre los mejores del mercado, tanto por su rendimiento como por un factor fundamental: su paquete sanitario. Lograr esta validación frente a los referentes del sector es una gran alegría y nos posiciona estratégicamente en la zona», señaló Berisso.

El híbrido fue evaluado en localidades como Orense, Balcarce, Tandil y Ayacucho, participando en ensayos de CREA Sudeste y Latitud Sur, donde mostró un comportamiento consistente entre los materiales de mejor desempeño.

Ese escenario se replica también en Santa Fe y Entre Ríos, donde el cultivo expandió su superficie durante la última campaña. Allí, Lucas Paez Allende, encargado de la zona para Zeta Semillas, destacó el fuerte crecimiento que registró la oleaginosa.

«La campaña 25/26 cerró en casi 3 millones de hectáreas, lo que representa un 40% superior al promedio de las últimas campañas. El girasol fue un protagonista indiscutido y en mi zona, el centro norte de Santa Fe, este crecimiento fue notable», afirmó.

El profesional explicó que ese incremento estuvo impulsado por un contexto internacional favorable.

«El precio internacional fue un argumento de peso a causa del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania; se anotaron valores muy elevados que arrojaron márgenes muy buenos para el productor». En ese contexto, destacó que Zeta Semillas logró posicionarse con una oferta competitiva de híbridos linoleicos y alto oleicos que demostraron alto rendimiento dentro de las redes de ensayos.

Expectativas positivas y una apuesta fuerte en maíz

Con estos antecedentes, la nueva campaña comenzó antes de lo habitual en varias regiones. En el sudeste bonaerense, el inicio de la preventa durante mayo reflejó el interés de los productores por asegurar materiales con anticipación.

«El adelantamiento de la campaña demuestra dos cosas: primero, la validación de nuestros híbridos en el mercado y particularmente en mi zona; y segundo, que el productor percibe que el clima acompañará y que el precio del girasol en alza lo convierte en una opción clave para las rotaciones de cada campo», explicó Berisso.

En la zona norte, en cambio, el ritmo de las decisiones comerciales está más condicionado por la evolución climática y el atraso de otras labores agrícolas.

«La campaña actual se muestra algo más retrasada en la toma de decisiones, principalmente por cuestiones climáticas que demoraron la cosecha de soja, algodón y maíz, e incluso la siembra de trigo. Esto hace que las decisiones se vayan tomando más en el día a día», indicó Paez Allende.

Aun así, remarcó que el interés por el cultivo continúa firme. «La zona tiene en su ADN al girasol. Los precios de mercado siguen en valores muy buenos y nosotros estamos listos para volver a ser protagonistas con nuevos híbridos que completan nuestro portfolio»

Estrategia maicera

Junto con el crecimiento en girasol, Zeta Semillas continúa desarrollando una estrategia de expansión en maíz, con el objetivo de consolidar una oferta cada vez más amplia para los productores.

«Zeta quiere consolidar en maíz el mismo liderazgo que ha construido en girasol. Hoy, ese camino comienza con el ZT 1105, un híbrido semidentado duro de ciclo intermedio, que ya demuestra un desempeño competitivo frente a los materiales más reconocidos del mercado. Es el primer paso de una apuesta estratégica muy fuerte para seguir creciendo en este cultivo», sostuvo Berisso.

En la región norte, la estrategia también contempla ganar participación en un cultivo históricamente muy importante para los sistemas productivos.

«Queremos marcar presencia con nuestro maíz, un híbrido doble propósito de ciclo intermedio, muy buena sanidad y estabilidad, que se adapta muy bien a planteos ganaderos y de tambo», destacó Paez Allende.

El profesional agregó que la propuesta de la empresa se complementa con materiales de sorgo doble propósito, resistentes a pulgón amarillo, además de opciones forrajeras Sudán y fotosensitivo, pensadas para brindar «respaldo y acompañamiento al productor en todas las decisiones del día a día».

Con resultados comprobados en distintas regiones, un portfolio en expansión y una estrategia orientada al acompañamiento técnico, Zeta Semillas busca consolidar el crecimiento logrado en girasol y trasladar ese mismo posicionamiento al mercado de maíz, ampliando su presencia en los principales planteos agrícolas del país.