La campaña fina 2025/26 concluye rompiendo todos los récords, de la mano de una
inigualable cosecha de trigo y la mejor trilla de cebada de los últimos 10 años, que podrían
dejar unos US$ 4.700 millones en exportaciones para el país.
Esto implicaría un salto de unos US$ 1.000 millones respecto al ciclo anterior, cuando
ambos complejos exportaron US$ 3.688 millones, según datos de la Bolsa de Cereales de
Buenos Aires (BdeC).
Según diferentes estimaciones privadas y públicas, la producción de trigo se ubicaría entre
las 26,8 y 27,8 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento respecto a la campaña
anterior de entre el 44% y casi el 50% y alcanzando una producción récord con rindes
nunca antes vistos.
Por el lado de la cebada, cuya recolección culminó la semana pasada, el volumen obtenido
rondaría los 5,4 y 5,6 millones de toneladas, el más importante de la última década.
La clave de la campaña estuvo por el lado de los rendimientos. El último relevamiento
realizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC), indicó que el rinde promedio
del trigo se ubicaba a nivel nacional en 43,4 quintales por hectárea (qq/ha), mientras que el
de cebada alcanzó los 46,6 qq/ha, el mejor valor en la historia para ambos cultivos.
El clima fue el factor central que permitió obtener una campaña histórica, con lluvias que
acompañaron al cultivo tanto en los momentos de la siembra como en sus diferentes etapas
de desarrollo, con muy buenos acumulados durante el invierno y la primavera. A esto hay
que sumarle la apuesta de los productores por los cereales (en especial el trigo que tuvo un
incremento en el área sembrada de 400.000 hectáreas) y la fuerte inversión en tecnología.