La carne vacuna atraviesa un escenario de creciente incertidumbre en el mercado
internacional, luego de que China comenzó a limitar las compras provenientes de sus
principales proveedores.Brasil y Australia, los dos grandes beneficiarios –casi exclusivos–
de la fuerte expansión de las exportaciones mundiales de carne vacuna de los años 2024 y
2025, ya han comenzado a sentir los efectos negativos de la cuotificación de las
importaciones chinas.