La industria avícola reclama inversiones en granjas y aguarda una definición política para
rehabilitar el mercado de exportación con China.
En el marco del Día de la Avicultura, Franco Santángelo, el presidente del Centro de
Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), analizó la actualidad de la cadena avícola
nacional y destacó el crecimiento paulatino de la actividad tras superar la crisis de la
influenza aviar sufrida el año pasado. El empresario señaló que, si bien el sector transitó
meses económicamente complejos a fines del período anterior, el escenario global actual
muestra un año más parejo debido a la falta de reproductoras en el mercado internacional,
lo que limitará la oferta mundial del producto. Aves de corral
En diálogo con Rivadavia Agro, en Radio Rivadavia, Santángelo remarcó que el objetivo de
fondo de la cadena es profundizar en la inserción exportadora de la Argentina mediante la
incorporación de tecnología y eficiencia para reducir costos y prepararse ante la
competitividad externa, identificando al eslabón de las granjas de cría como el sector
prioritario donde más se necesita invertir y corregir en la actualidad.
Según Santágelo, el factor más importante detrás de este reclamo es el cambio de
paradigma en el consumo interno, donde la proteína aviar logró desplazar del primer puesto
a los cortes bovinos, no solo a la pérdida del poder adquisitivo que dificulta el acceso a la
carne vacuna, sino también al constante esfuerzo de la avicultura por mejorar sus costos
mediante mejoras genéticas de conversión alimentaria. “Ya estamos no casi igual, estamos
por arriba: el consumo está por arriba de los 50 kilos de carne de pollo, y de carne vacuna
estamos en 46 o 47 kilos”, explicó.
En ese sentido, respecto de los incentivos necesarios para expandir la capacidad productiva
en las provincias con mayor peso específico —como Entre Ríos, que concentra el 55% de la
producción nacional, y Buenos Aires—, el industrial instó a los gobernadores e intendentes
a coordinar planes de alivio impositivo, créditos accesibles y mayor celeridad burocrática en
las habilitaciones ambientales para la instalación de nuevos galpones de crianza.
En el frente externo, el directivo consideró vital avanzar en las gestiones diplomáticas para
destrabar los despachos comerciales a China, un destino estratégico que ya cuenta con los
protocolos sanitarios aprobados y que sólo aguarda la ratificación de las máximas
autoridades del Ministerio de Economía. “Con un viaje y la foto ya estaríamos”, concluyó.